domingo, 21 de febrero de 2010

Leves similitudes


Lamentablemente las cosas no se han dado como yo esperaba. Parece que mis vacaciones me quitaron la posibilidad de mantener las cosas en su lugar. Sin querer recuerdo lo tonta que fuí bajo la magia de un ilusionista y no quiero que las cosas sean igual, por que hasta ahora todo es muy parecido solo que sin esa cuota de crueldad.

Después de eso le tube un rechazo (como Alex de Large luego del tratamiendo Ludovico) a todo lo que tenía que ver con esto... una desconfianza... y nosé por que se me ocurrió prender la tele, Cinemax, mi película favorita "La naranja mecánica" justo en la parte en que Alex de Large toca la puerta de la escultora y finge un accidente automovilístico afuera de su casa y ella no le abre la puerta y el dice: "no la culpo por desconfiar" justo la palabra "desconfiar" y luego de matarla con una escultura de un pene gigante, el sale confiado de que sus amigos le facilitarán su escape y ellos le rocían un Spray en los ojos y llega la patrulla y se lo llevan detenido. Nosé si estoy mejor confiando o desconfiando.

Ahora Alex de Large se imagina azotando a Jesús... fingiendo que reflexiona la Biblia... un sínico adulador y perverso, pero a pesar de que él es el verdadero villano de la película, no lo veo así, lo veo como la víctima y considero que los policías y los doctores son crueles... creo que eso me pasa con las personas que quiero. Osea que podríamos decir que ese ilucionista provocó en mí el mismo efecto cuando veo esta película.

Luego de una obvia irritación en mis ojos, saco las gotitas y al abrir el frasco me doy cuenta que Alex de Large (665321) está amarrado a una silla con un aaparato que le prohibe cerrar los ojos y el doctor le aplica gotitas en los ojos para mantenerlos hidratados... me da la impresión de que lo que me pasa tiene una similitud poco común... y utilizan a Beethoven en su contra... ¿qué estarás unsando en mi cotra? y así todo vuelve supuestamente a la normalidad... veré la película completa por enésima ves para sacar mis propias conclusiones.

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