martes, 4 de mayo de 2010

Hilándome


Desde esa evaluación diagnóstico de "argumentación" que me puse a pensar un poco en por qué estaba tomando las decisiones de esa manera, que yo sé que al final son correctas. Me consideran una persona relajada en el sentido que no me gustan las cosas apuradas y a la ves perfeccionista en el sentido que me gustan las cosas bien hechas. Yo concuerdo con esa caracterización, ¿para que amargarse la vida por weás? y si no alcancé a cumplir asumo las consecuencias como cualquier persona consciente de que no puso todo su esfuerzo, porque prefiero entragar algo atrazado pero bien hecho, más bien dicho perfecto. Aveces soy tan perfeccionista que caigo en lo lunática, y cuando eso pasa me estreso, cuando me doy cuenta que son todos unos inútiles incompetentes y agarro todo y lo hago yo, por que si no lo hago yo no está bien hecho.

Soy buena asumiendo consecuencias y esas consecuencias están asociadas a mi impulsividad que ultimamente ha sido la protagonista de mis días... y que tiene tantas ventajas como desventajas como no darme cuenta cuando digo las cosas... además de impulsiva soy sarcástica, demasiado, creo que por eso no caigo muy bien en mi curso ni a las personas en general... No soy mucho de pensar antes de hacer o decir las cosas... obviamente lo hago cuando son decisiones trascendentales, pero hay algo que hace que predomine mi intuición... algo me molesta y lo primero que me dice mi instinto es lo que hago y no me doy cuenta hasta que lo estoy haciendo o diciendo... o siento que algo no va a resultar y simplemente termino antes lo que tiene un fin próximo por que pierdo tiempo, también me gusta experimentar y soy arriesgada: si la cago no importa, al menos no me quedé de brazos cruzados. Y esto de la impulsividad va de la mano con mi espontaneidad y mi creatividad... no me gusta planear las cosas, sino me gusta que salgan; yo no me pongo a pensar qué voy hacer y cómo lo voy a hacer... simplemente sale.

Aveces es bueno arriesgarse un poco e intentarlo, a quedarse de brazos cruzados pensando que voy a hacer y depués pensando por qué no lo intenté.