
Hace mucho tiempo que no me aparecía por acá. Y es que desde hace mucho tiempo que no tengo tiempo ni para dormir en la micro. Desde mi último y obviamente desafortunado encuentro con don amor, que no sentía absolutamente nada por nadie, es que nisiquiera podría afirmarles si siento algo por alguien, pero empezó la primavera, y todos andan de la mano en la calle, se besan en todas partes, en fin... y yo, ahí con el bolso lleno de libros y una carpeta llena de guías, punto. Mi vida era tan fome, tan vacía y triste, hasta que después de un par de tequilazos decidí hablar esto con mi hermana, con la idea de que alguien me escuchara, y para mi sorpresa me comprendió. Hablamos harto rato de eso, hasta que hoy me levanté y mi vida pasó de estar enfocada a la canción de los cuartos medios y a mis stencil de artes, a estar enfocada un poco más allá, me bajé de la micro y ... apesar de vivir tan cerca y durante tantos años y de haber lucido tan parecidos bajo la oscuridad, al momento de darme cuenta, el silencio tapó mi bocota y me arrepiento de no haberle dicho nada. Fué eterna esa escena... parecía una película yankee, cada uno paralelo, en distintos extemos, y en un punto en común, cada uno vuelve a su mundo al mismo tiempo, sin decir...nada, absolutamente nada.